Mucho se ha venido hablando durante los últimos meses sobre la eliminación del dinero fiduciario, las monedas digitales o criptomonedas y el retorno a los patrones metálicos para el intercambio de bienes.

El sitio de noticias CotizacióndeMetales a publicado:

Pero, además, el motivo de esta demonización del efectivo tiene mucho que ver con la concepción de que el sistema financiero internacional actual está deteriorado y va a precisar un rescate internacional coordinado. La forma más fácil de llevar esto a cabo es tener la capacidad de crear moneda digital a golpe de teclado. 

También se ha publicado que Crispin Odey, uno de los más notorios gestores de fondos de inversión de Europa ha explicado que es posible que los gobiernos prohíban la propiedad de oro en manos privadas si pierden el control de la inflación en la estela de la crisis del coronavirus, según una nota publicada por la consultora Bloomberg.

Pero poco se sabe del intento fallido que se pretendió llevar adelante en 1946, para retornar al antiguo sistema de metales preciosos tomando a la plata como metal de referencia, similar al sistema monetario de finales del siglo XIX. El plan era acuñar monedas en níquel y cobre para las transacciones cotidianas y tomarían la plata como metal de referencia.

Uno de los aspectos más destacados en cuanto a los diseños, era la introducción de la imagen de Franco que comenzaría a aparecer en el anverso de todas las monedas de su período, junto a la leyenda: «Francisco Franco Caudillo de España por la G. de Dios». Con esta medida se introducía la figura de Franco como simbología nacional y era un camino para afianzar su papel cada vez más relevante, y sintetizar la acumulación de poder que estaba denotando.  En los primeros momentos de la dictadura, era impensable que se tomara una medida similar.

El texto de la Ley es el siguiente:

LEY DE 18 DE DICIEMBRE DE 1946 sobre acuñación de un nuevo sistema monetario.
Necesidades nacionales obligaron en mil novecientos treinta y nueve a privar de curso legal la moneda de plata, y en mil novecientos cuarenta a retirar la de bronce, que existía en circulación desde el diecinueve de octubre de mil ochocientos sesenta y ocho, fecha en que adquirió vigencia un Sistema Monetario, en líneas generales acoplado a la Unión Monetaria Latina.
Sin moneda metálica en el mercado, es evidente que fue necesario, en evitación de conflictos en las actividades todas de la Nación, crear con rapidez medios de pago, y a este fin fueron autorizadas sucesivamente la creación de billetes divisionarios y la acuñación de moneda fraccionaria en aluminio-cobre y moneda divisionaria en bronce-aluminio (Leyes de veinte de enero de mil novecientos treinta y nueve, tres de mayo de mil novecientos cuarenta, ocho de noviembre de mil novecientos cuarenta y uno y dieciocho de marzo de mil novecientos cuarenta y cuatro)
Como repetidamente en las disposiciones citadas se indicaba, debían considerarse tales emisiones como provisionales, ya que las circunstancias exteriores nos privaban de la posibilidad de adquirir o transformar metales que en cantidad no pequeña se requerían.
Era propósito del Gobierno dar a esta interinidad unos caracteres amplios, para que en ningún momento la falta de moneda perturbara el movimiento de la riqueza nacional: pero pensando siempre, cuando las circunstancias lo hicieran posible y se creyese el momento oportuno, restablecer en el marco de una nueva ordenanza la tradicional moneda metálica.
La presente Ley crea las líneas generales de un Sistema en el que juega un papel principal el níquel y la plata, metales que por sus características físicas se entiende deben ser base de un plan que aspira a ser permanente.
En su virtud y de conformidad con la propuesta elaborada por las Cortes Españolas,

Artículo primero.—La unidad en el Sistema Monotario español es la peseta, que equivale a cien céntimos.
Artículo segundo.—El sistema está compuesto de tres series de tres monedas cada una de los siguientes valores
y composición: –
–Monedas de cinco, diez y veinticinco céntimos de peseta en cuproniquel.
–Monedas de cincuenta céntimos, una peseta y dos pesetas cincuenta céntimos en níquel puro.
–Monedas de cinco, diez y veinticinco pesetas en plata.
Artículo tercero.—Se acuñará moneda fraccionaria de cinco, diez y veinticinco céntimos de peseta con arreglo
a las siguientes características:
a) Composición.—Aleación de cobre y níquel con setecientas cincuenta milésimas del primer metal y  doscientas  cincuenta del segundo, con una tolerancia o permiso del diez por mil como máximo.
b) Pesos.—De gramos dos setecientos cincuenta mil gramos la moneda de cinco céntimos, de gramos cuatro y medio la de diez céntimos y de gramos siete la de veinticinco céntimos. Tolerancia en más o en menos del quince por mil.
c) Forma—Redonda, con los cantos lisos.
d) Diámetro.—De milímetros dieciocho la moneda de cinco céntimos, de milímetros veintidos y medio la de diez céntimos y de milímetros veinticinco la de veinticinco céntimos.
e) Agujero central.–Las piezas irán provistas de un agujero central de diámetro de milímetros cuatro para las de cinco céntimos de milímetros cuatro y medio para las de diez y de milímetros cinco para las de veinticinco.
Se admitirán en las Cajas públicas sin limitación alguna, y entre particulares hasta cinco pesetas, cualquiera que sea la importancia del pago.
Artículo cuarto.—Se acuñará moneda divisionaria de media, una y dos y media pesetas, con arreglo a las  siguientes características:
a) Composición.—Níquel de pureza mínima de noventa y nueve por ciento.
b) Pesos.—De gramos dos y medio la moneda de cincuenta céntimos, de gramos cuatro y medio la de una peseta y de gramos diez la de dos pesetas cincuenta céntimos. La tolerancia será en mas o en menos del diez por mil
c) Forma.—Redonda, con canto estriado.
d) Diámetro.—De milímetros dieciséis la de cincuenta céntimos, de milímetros veintiuno la de una peseta y de milímetros veintisiete la de dos cincuenta pesetas.
Se admitirán en las Cajas públicas sin limitación, y entre particulares hasta cincuenta pesetas, cualquiera que sea la importancia del pago.
Artículo quinto.—Se acuñará moneda de plata de cinco, diez y veinticinco pesetas, con arreglo a las siguientes características:
a) Composición.—Conteniendo mínimo en plata: moneda de cinco pesetas, Ley de quinientos por mil. Permiso cinco por mil. Moneda de diez pesetas, Ley de seiscientas diez por mil. Permiso cuatro por mil. Moneda de veinticinco pesetas, Ley de ochocientas setenta y cinco por mil Permiso tres por mil.
b) Pesos.—De gramos quince la moneda de cinco pesetas, de gramos veintitrés la de diez pesetas y de gramos treinta y tres, más un tercio, la de veinticinco pesetas. Tolerancia en más o menos de diez, siete y medio y cinco por mil, respectivamente.
c) Forma. -Redonda: la de cinco pesetas, con los cantos estriados, la de diez y veinticinco con los cantos grabados.
d) Diámetro.—De milímetros treinta y dos la moneda de cinco pesetas, de milímetros treinta y siete la.de diez pesetas y de milímetros cuarenta y tres la de veinticinco pesetas.
Se admitirán en las Cajas públicas sin limitación alguna, y entre particulares hasta ciento cincuenta pesetas, cualquiera que sea la importancia del pago.
Artículo sexto.—Todas las monedas sujetas a la presente Ley ostentarán por el anverso la palabra «España» y el año de su fabricación: por el reverso, el escudo nacional, si sus características lo permiten, y siempre con claridad el valor de la moneda.
Las tres clases de monedas de plata de cinco, diez y veinticinco pesetas, que comprenderá la tercera serie de las tres que han de formar el nuevo sistema monetario, ostentarán en el anverso el busto o efigie del Jefe del Estado, orlado con la siguiente inscripción: «Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios», completando la orla de la moneda las cifras del año «1946».
El detalle particular de cada serie, con arreglo a los diámetros, pesos previstos y condiciones de acuñabilidad de los materiales fijados, se confiere a la resolución ministerial, que se hará pública por medio de la correspondiente Orden.
Artículo séptimo.—Los planes de elaboración serán fijados dentro de los limites máximos siguientes:

                                                      HASTA
Millones        Millones
Pesetas           Pesetas

Para la moneda de 5 cts………………………………….600              30
Para la ídem de 10 id………………………………………1.000           100
Para la ídem de 25 id……………………………………….150              37.5
Para la ídem de 50 id……………………………………….25                12.5
Para la ídem de 1 pta. ……………………………………….200              200
Para la ídem de 2,50 ptas……………………………………75               187.5
Para la ídem de 5 id…………………………………………150              750
Para la ídem de 10 id………………………………………..50               500
Para la ídem de 25 id……………………………………….25               625

Artículo octavo.—La referida moneda se acuñará por cuenta y en beneficio del Estado, en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, y con arreglo al orden y proporciones que fije el Ministerio de Hacienda.
Artículo noveno.—Los metales necesarios para la ejecución de la presente Ley serán adquiridos por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, previa autorización del Ministro de Hacienda, el que, en las aleaciones en que figura la plata, podrá disponer de la que exista en la cuenta «Plata propiedad de la Hacienda pública», establecida por Ley de veinte de enero de mil novecientos treinta y nueve.
En este caso su importe será abonado por la Fábrica ingresándose en la Tesorería Central en concepto de «Acreedores», «Entregas de plata a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para acuñaciones».
Artículo décimo.—Los metales, maquinaria y accesorios que fuera preciso importar para la fabricación de la moneda a que hace referencia esta Ley, estarán exentos del pago del impuesto de Aduanas, Transportes, Usos y Consumos y otros vigentes o que puedan crearse.
Artículo undécimo.—Se autoriza al Ministro de Hacienda para otorgar a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre anticipos destinados a cubrir el costo de producción de la moneda objeto de la presente Ley, que se contabilizarán por la Intervención Central de Hacienda en su cuenta de Tesorería «Operaciones del Tesoro-Deudores». «Anticipos a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para los gastos que ocasione la realización del Plan Monetario, con obligación de reembolso».
El importe de las monedas que se acuñe se aplicará, en primer lugar, a reembolsar los anticipos hechos por el Tesoro y el resto, a «Rentas Públicas». «Sección tercera». «Monopolios y servicios explotados por la Administración».
Artículo duodécimo.—Igualmente, cuando el Ministro de Hacienda lo estime oportuno, podrá retirar la moneda provisional hoy en circulación, privándola de su valor liberatorio, fijando los plazos para su canje y ulterior destino del metal desmonetizado.
Artículo decimotercero.—El Ministro de Hacienda queda facultado para dictar las medidas necesarias para la ejecución de la presente Ley.
Dada en El Pardo a dieciocho de diciembre de mil novecientos cuarenta y seis.
FRANCISCO FRANCO


La falta de abastecimiento de metales preciosos derivados de los conflictos de la Segunda Guerra Mundial, obligaron a posponer la ejecución de esta Ley, que finalmente nunca llegó a llevarse a cabo. Sólo llegaron a acuñarse unas cuantas monedas de prueba de 1 peseta que tienen en su anverso la efigie de Franco y la leyenda que se proclamaba en la Ley.